Desafiando la adversidad

Desafiando la adversidad

• Historia de mujeres que lograron desarrollar su negocio en Potrero  Grande.

• 60 personas se han formado bajo la metodología El Desafío.

• A la fecha se han implementado  17 emprendimientos.

 

La comunidad caleña de Potrero Grande, un sitio con muchas dificultades y pobreza,  compuesto en su mayoría por población afrodescendiente, es testigo de cuatro historias de superación gracias al proyecto Desafío que adelanta la Fundación Gases de Occidente junto con la Corporación Viviendo y Lua Nova de Brasil.

La iniciativa arrancó a inicios de 2013 con 60 personas que pasaron por un proceso de capacitación de seis meses, en los que se les brindó asesoría psicosocial y empresarial, junto con un apoyo de $1'000.000 para cada uno. Es el caso de Esneida Mosquera y Sandra Carvajal, quienes materializaron su sueño de tener un taller de confecciones en el que emplean al menos a  70 madres de cabeza de hogar.

Por su parte, Ana Lucía Fernández levantó a sus hijos de 17 y 19 años a punta de cocinar y vender fritanga, pero con el proyecto aprendió a organizar mejor sus ventas e hizo progresar su negocio, además de perfeccionar sus conocimientos en culinaria pues   ahora hace tamales y productos congelados.

Aída Mina, entretanto, era empleada doméstica y en su tiempo libre y con varios sacrificios se capacitó con el proyecto Desafío. Una vez recibió el apoyo económico, renunció, se independizó e inició su negocio soñado: una repostería en la que fabrica tortas, ponqués, arepas y hojaldrados, entre otros productos.

Otra historia es la de Marlene Aguilar, quien de 'escobita' pasó a empresaria de productos de aseo gracias a la iniciativa. Las fórmulas químicas que le compartió un profesor le ayudaron a cambiar su vida y gracias al proyecto pudieron alquilar un local en donde fabrican, venden y generan empleo.